Viajar embarazada

En pocas palabrasEmbarazada, puedes viajar y comer bien. Elige platos recién hechos y muy calientes, lácteos pasteurizados y agua embotellada o hervida. Evita carne, pescado y huevos crudos o poco cocinados, quesos blandos de leche cruda y fiambres fríos. Si enfermas, bebe líquidos y consulta a un médico antes de tomar medicamentos.

Estar embarazada no significa renunciar a la comida de los lugares que visitas. La gran mayoría de los platos no plantean ningún problema. Pero algunas infecciones son más graves durante el embarazo, así que hay unos pocos alimentos que conviene evitar o comer solo bien cocinados.

En resumen: elige platos recién hechos y servidos muy calientes, lácteos de leche pasteurizada y agua embotellada sellada o hervida. Si enfermas, lo primero es beber líquidos, y antes de tomar cualquier medicamento consulta a un médico o farmacéutico. Esta página es información general, no consejo médico: habla de tu embarazo y de tu viaje con tu médico o tu matrona (partera).

Para lo básico, que vale para cualquier viajero, consulta nuestras guías para evitar una intoxicación alimentaria de viaje, sobre el agua del grifo y el hielo y sobre la comida callejera. Aquí nos centramos en lo que cambia cuando estás embarazada.

Por qué el embarazo cambia el riesgo

Algunos gérmenes de los alimentos y del agua importan más en el embarazo, porque pueden hacerte enfermar con más gravedad o llegar al bebé.

  • Listeria. Según los CDC de Estados Unidos, una embarazada tiene 10 veces más probabilidades de contraer una infección por Listeria. Está en alimentos como los quesos blandos, los fiambres, el paté y el pescado ahumado en frío. El NHS británico explica que la listeriosis en el embarazo puede provocar un aborto espontáneo o la muerte fetal, o enfermar gravemente al recién nacido. El Servicio Cántabro de Salud recuerda que puede afectar al feto aunque la madre no tenga síntomas.
  • Toxoplasmosis. Este parásito puede llegar con la carne cruda, poco cocinada o curada, y con la tierra que queda en la fruta y la verdura sin lavar. Según el NHS, la infección durante el embarazo puede causar un aborto espontáneo y, si llega al bebé, complicaciones graves.
  • Salmonela. Está en los huevos y las aves crudos o poco cocinados. Según el NHS, es poco probable que dañe al bebé, pero puede provocarte una intoxicación alimentaria fuerte.
  • Hepatitis E. Es una infección del hígado que se transmite sobre todo por agua de bebida contaminada. La OMS indica que es más frecuente en Asia oriental y meridional y en el África subsahariana, y que las embarazadas, sobre todo en el segundo y el tercer trimestre, tienen más riesgo de insuficiencia hepática, de perder al bebé y de morir.

Los CDC añaden que una viajera embarazada con diarrea puede deshidratarse con más facilidad que otros viajeros. Es un motivo más para cuidar lo que comes y bebes, y para rehidratarte pronto si enfermas.

Alimentos que evitar o comer solo bien cocinados

Esta tabla se basa en las listas de alimentos que evitar en el embarazo del NHS británico y de los CDC, completadas con las del Servicio Cántabro de Salud. La regla general es sencilla: lo caliente y bien cocinado suele estar bien; lo frío y crudo concentra casi todo el riesgo.

Alimento Evitar Suele estar bien
Quesos y lácteos Quesos blandos de leche cruda (algunos brie, camembert, queso fresco), quesos azules blandos, leche cruda, yogur y helado de leche cruda Quesos duros o curados, quesos pasteurizados, cualquier queso cocinado hasta quedar muy caliente, leche y helado pasteurizados
Carne Carne cruda o poco cocinada (también la que queda roja por dentro), embutidos curados fríos (salami, chorizo, jamón curado), fiambres fríos y salchichas tipo frankfurt, paté refrigerado, hígado Carne bien cocinada, sin partes rosadas ni sangre; fiambres y embutidos calentados hasta quedar muy calientes
Huevos Huevos crudos o con la yema líquida y platos hechos con ellos, como la mayonesa casera, la mousse, el tiramisú o la salsa César Huevos cocinados hasta que la clara y la yema estén firmes
Pescado y marisco Sushi, sashimi, ceviche y carpaccio de pescado crudo; pescado marinado; ostras y otros mariscos crudos; pescado ahumado en frío, como el salmón ahumado; tiburón, pez espada, atún rojo y lucio Pescado cocinado hasta que se separe fácilmente en láminas; marisco cocido, como gambas (camarones), mejillones o calamares; sushi de pescado cocido o de verduras
Bebidas Zumos o jugos de fruta y sidra sin pasteurizar, leche cruda, alcohol Zumos o jugos y leche pasteurizados, bebidas embotelladas selladas
Fruta y verdura Brotes y germinados crudos, ensalada y fruta sin lavar, melón cortado que lleva mucho tiempo expuesto Fruta que pelas tú, ensalada lavada con agua potable, verdura cocinada

Algunos detalles que conviene saber:

  • Sushi. El NHS desaconseja el sushi de pescado crudo, aunque se haya congelado antes. Los rollos de pescado cocido, de marisco cocido o de verduras no plantean problema. El Servicio Cántabro de Salud también pide evitar el pescado crudo durante el embarazo.
  • Pescados grandes. Los CDC y el NHS aconsejan evitar los pescados con mucho mercurio, como el tiburón y el pez espada; el Servicio Cántabro de Salud añade el atún rojo y el lucio. El NHS sugiere además no pasar de 2 raciones de pescado azul (graso) a la semana, ni de 4 latas o 2 filetes de atún.
  • Zumos sin pasteurizar. El zumo o jugo recién exprimido de un puesto del mercado o del bufé del hotel no suele estar pasteurizado. Según los CDC, el zumo sin pasteurizar debe hervirse a borbotones durante al menos 1 minuto antes de beberlo; en la práctica, es mejor elegir uno pasteurizado en envase cerrado.
  • Cafeína e infusiones. El NHS aconseja no pasar de 200 mg de cafeína al día (la hay en el café, el té, los refrescos de cola, las bebidas energéticas y el mate) ni de 4 tazas de infusiones al día.

Las etiquetas y las normas cambian de un país a otro, y «pasteurizado» no siempre aparece en el envase ni en la carta. Si tienes dudas, pregunta o elige la opción cocinada.

Agua y hielo

Según los CDC, el agua embotellada o hervida es la mejor opción durante el embarazo, porque algunos gérmenes resisten el tratamiento químico o el filtrado.

  • Bebe agua embotellada sellada, o agua hervida a borbotones.
  • Evita el hielo, salvo que sepas que se hizo con agua potable.
  • No bebas agua tratada con yodo. Los CDC aconsejan a las embarazadas evitarla por sus posibles efectos en la tiroides del bebé. Algunas pastillas potabilizadoras y algunos filtros de viaje llevan yodo: lee la etiqueta.

La hepatitis E es un motivo más para ser estricta con el agua donde es frecuente: el principal consejo de la OMS es no consumir agua ni hielo de pureza desconocida. Nuestra guía sobre el agua del grifo (o de la llave) y el hielo explica cómo saber si el agua del grifo es potable y cómo tratarla.

Comida callejera y bufés: qué elegir y qué dejar

Puedes seguir disfrutando de la cocina local. Es sobre todo cuestión de elegir bien los platos.

Buenas opciones:

  • platos cocinados delante de ti y servidos muy calientes: carne a la parrilla bien hecha, sopas de fideos, salteados, currys, frituras
  • pan, arroz y otros alimentos recién hechos
  • fruta que pelas tú, como el plátano (banana), la naranja o el mango
  • bebidas embotelladas selladas, y té o café calientes (sin pasarte del límite de cafeína)

Mejor evitar:

  • ensaladas crudas, hierbas frescas y guarniciones crudas, y fruta ya cortada
  • huevos crudos o con la yema líquida, y las salsas hechas con ellos
  • carne poco cocinada, pescado crudo y marisco crudo
  • zumos o jugos naturales, batidos (licuados) y bebidas con hielo
  • quesos blandos y postres lácteos cuando no sabes si son pasteurizados
  • fiambres, paté y pescado ahumado en los bufés del desayuno

En los bufés, lo caliente tiene que estar muy caliente y lo frío, muy frío. Lo que lleva mucho tiempo tibio es lo que hay que dejar. Cuando puedas, pide un huevo o un plato recién hecho. El Servicio Cántabro de Salud aconseja recalentar las sobras a más de 75 °C y no comerlas frías.

Nuestra guía sobre la comida callejera explica cómo reconocer un buen puesto, y la de cómo elegir restaurante habla de restaurantes y bufés.

Si enfermas

La mayoría de las intoxicaciones alimentarias son leves y pasan en pocos días. Embarazada, conviene actuar un poco antes.

  1. Lo primero, hidrátate. Para los CDC, rehidratarse pronto y en abundancia es el tratamiento de elección de la diarrea del viajero en el embarazo. Bebe a sorbos y a menudo agua o bebidas fiables, idealmente solución de rehidratación oral (SRO) preparada con agua embotellada o hervida. El NHS aconseja mantenerte hidratada y seguir comiendo por la salud del bebé.
  2. Pregunta antes de tomar medicamentos. El NHS advierte que algunos tratamientos para el malestar de estómago no son adecuados en el embarazo. Los CDC aconsejan evitar el subsalicilato de bismuto (el principio activo del Pepto-Bismol) por sus posibles efectos en el bebé. Si necesitas un antibiótico, un médico puede elegir uno adecuado para el embarazo.
  3. Vigila las señales de alarma de abajo y, si aparece alguna, no esperes para ir al médico.

Busca atención médica de inmediato si tienes alguna de estas señales, que figuran en la lista de los CDC para viajeras embarazadas:

  • fiebre de 38 °C o más
  • náuseas y vómitos intensos, o no puedes retener los líquidos
  • el bebé se mueve menos o no se mueve
  • dolor de estómago intenso o contracciones
  • sangrado vaginal o pérdida de líquido
  • mareo o desmayo
  • dolor de cabeza que no se va o empeora, o cambios en la vista
  • dificultad para respirar, dolor en el pecho o el corazón muy acelerado

La listeriosis y la toxoplasmosis a menudo parecen una gripe: fiebre alta, dolores, escalofríos, náuseas o diarrea. Según el NHS, una embarazada con listeriosis también puede tener dolor de estómago o notar que el bebé se mueve menos. Si tienes estos síntomas, sobre todo después de comer alguno de los alimentos de arriba, pide una cita urgente con un médico y cuéntale lo que comiste. Las dos se pueden tratar, normalmente con antibióticos.

La piel o los ojos amarillos (ictericia), la orina oscura o las heces claras pueden ser señales de hepatitis, que según la OMS puede tardar entre 2 y 10 semanas en manifestarse. Ve al médico y di dónde has viajado, aunque ya estés en casa.

Para saber más sobre la rehidratación y la atención médica en el extranjero, consulta nuestra guía sobre qué hacer ante una intoxicación alimentaria de viaje.

Antes de salir

  • Habla con tu médico o tu matrona. Cuéntale adónde vas y pregunta qué te conviene. Los CDC sugieren un control prenatal antes del viaje y llevar contigo el historial del embarazo y los datos de contacto de tu médico. El Ministerio de Sanidad incluye a las embarazadas entre los viajeros con más riesgo y recomienda ir al médico o a un centro de medicina del viajero entre 4 y 8 semanas antes de salir. Según el NHS, a muchas mujeres la mitad del embarazo, entre el cuarto y el sexto mes, les resulta el momento más cómodo para viajar.
  • Pregunta por las vacunas. Algunas vacunas de viaje se pueden poner durante el embarazo y otras no. Según el NHS, las vacunas inactivadas (no vivas) son seguras, mientras que la mayoría de las vacunas vivas no se recomiendan, salvo que el riesgo de infección sea mayor que el de la vacuna. Los CDC incluyen las vacunas de la hepatitis A y de la hepatitis B entre las que pueden ponerse a embarazadas en riesgo. Tu médico valorará las demás, como la de la fiebre tifoidea o la de la fiebre amarilla, según tu destino.
  • Infórmate sobre el destino. El NHS aconseja a las embarazadas no viajar a zonas con zika. Si no puedes aplazar el viaje, el Ministerio de Sanidad pide extremar las medidas contra las picaduras de mosquito. Pregunta también a tu médico por la malaria y por otros riesgos de tu destino.
  • Contrata un seguro de viaje que cubra el embarazo. Los CDC advierten que muchos seguros médicos no cubren las complicaciones del embarazo ni del recién nacido en el extranjero, y aconsejan un seguro que cubra el embarazo, la atención del recién nacido y la evacuación médica. El NHS añade que la póliza debe cubrir un parto prematuro y el cambio de la fecha de vuelta. El Ministerio de Sanidad recuerda que hay que declarar los problemas de salud previos al contratarla.
  • Localiza los hospitales. Los CDC sugieren buscar antes de salir qué hospitales del destino pueden atender complicaciones del embarazo.
  • Prepara un pequeño botiquín: sales de rehidratación oral, un termómetro y los medicamentos que tu médico haya aprobado para el viaje.

En las ciudades que cubre (consulta los destinos), safeat muestra los restaurantes en los que nuestra revisión no encontró ningún problema de seguridad alimentaria en los últimos 12 meses. Es un punto de partida, no es una inspección ni una garantía, y no puede decirte si un plato es adecuado para tu embarazo: lo que explica esta página sigue valiendo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo comer comida callejera estando embarazada?

Sí, si eliges bien. Busca platos cocinados delante de ti y servidos muy calientes, en un puesto con mucha clientela. Evita las ensaladas crudas, la fruta cortada que no hayas pelado tú, los huevos crudos o con la yema líquida, los zumos o jugos naturales, el hielo y todo lo que se haya quedado a temperatura ambiente.

¿Puedo comer sushi embarazada en vacaciones?

El sushi de pescado cocido, de marisco cocido o de verduras no plantea problema. El NHS británico aconseja evitar el sushi de pescado crudo, aunque se haya congelado antes, y el marisco crudo. Los CDC también incluyen el sashimi y el ceviche entre los alimentos que evitar.

¿Qué hago si me intoxico estando embarazada en el extranjero?

Bebe líquidos enseguida, idealmente solución de rehidratación oral, porque en el embarazo te deshidratas más rápido. Consulta a un médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento, y busca atención médica pronto si tienes fiebre de 38 °C o más, no retienes los líquidos o notas que el bebé se mueve menos.

¿Puedo comer queso de viaje estando embarazada?

Los quesos duros o curados y los de leche pasteurizada suelen estar bien. Evita los quesos blandos de leche cruda, como algunos brie, camembert o el queso fresco, salvo que estén cocinados hasta quedar muy calientes.

¿Puedo beber agua del grifo en el extranjero si estoy embarazada?

Solo donde se sabe que es potable. Si no, bebe agua embotellada sellada o agua hervida a borbotones. Según los CDC, durante el embarazo no debes beber agua tratada con yodo, por sus posibles efectos en la tiroides del bebé.

Fuentes

  1. La Seguridad Alimentaria durante el Embarazo, Servicio Cántabro de Salud (España)
  2. Consejos para el viajero, Ministerio de Sanidad (España)
  3. Hepatitis E, Organización Mundial de la Salud (OMS)
  4. Pregnant Travelers (CDC Yellow Book 2026), Centers for Disease Control and Prevention (CDC, Estados Unidos)
  5. Safer Food Choices for Pregnant Women, Centers for Disease Control and Prevention (CDC, Estados Unidos)
  6. Listeriosis, NHS (Reino Unido)
  7. Foods to avoid in pregnancy, NHS (Reino Unido)
  8. Travelling in pregnancy, NHS (Reino Unido)
  9. Toxoplasmosis, NHS (Reino Unido)

Esta página da información general para viajeros y no es un consejo médico. Si te sientes muy mal o tienes fiebre alta, sangre en las heces, signos de deshidratación o una reacción alérgica grave, busca atención médica cuanto antes.

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